Científicos están utilizando drones para recolectar el aliento exhalado ("soplo") de ballenas en aguas del Ártico y subárticas, capturando gotitas respiratorias que pueden ser analizadas en busca de patógenos. Este método no invasivo reveló la primera evidencia de que el
morbillivirus de cetáceos—un virus altamente patógeno vinculado a mortandades masivas en ballenas, delfines y marsopas—está circulando al norte del Círculo Polar Ártico. El estudio también encontró herpesvirus, pero no signos de influenza aviar o
Brucella, y los investigadores afirman que la vigilancia continua será crucial a medida que el cambio climático y la actividad humana alteren los ecosistemas marinos. Lee más
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